Nuestras manos nos conectan con el mundo exterior a través del tacto. Hacen mil cosas día y día y, por lo mismo, podemos sentir preocupación si al llevarlas a la cara sentimos un mal olor que se repite con frecuencia.
El portal de salud Everyday Health describe algunas razones que podrían causar esta situación, explicadas por dermatólogos.
Tocaste algo de mal olor
De acuerdo con la dermatóloga, Dra. Anna Chacón, los alimentos de olor fuerte, como la cebolla o el ajo, tienen un fuerte olor a azufre que puede permanecer en las manos después de manipularlos en la cocina.
Aunque los olores de contacto suelen desaparecer con un buen lavado de manos, es posible acelerar el proceso frotándolas con un objeto de acero inoxidable (tenedor, cuchara, grifo) o con una barra absorbente de olores de acero inoxidable. Aunque no se han analizado en detalle las propiedades desodorantes del acero inoxidable, se cree que los olores persistentes se eliminan de la piel al unirse a las moléculas del acero.
Algo que comiste o bebiste
Los alimentos o bebidas con olores fuertes, como el ajo, la cebolla, el curry y el alcohol no solo se quedan en el aliento. Sus compuestos también pueden ser excretados a través de las glándulas sudoríparas presentes en el cuerpo, incluidas las palmas de las manos, según explica la dermatóloga de la Universidad de Carolina del Norte, Dra. Beth Goldstein. Y cuando el sudor se mezcla con las bacterias de la piel, puedes percibir olores desagradables.
El olor debiese disminuir a medida que la comida o bebida pasa por el tracto digestivo y se elimina del organismo. Pero si quieres evitar que tus manos huelan mal mientras tanto, lavarlas con jabón puede ayudar.
Nuevo medicamento
Algunos medicamentos pueden provocar mayor sudoración, lo que podría causar un olor más perceptible en las manos. Algunos ejemplos son medicamentos para el Alzheimer y la demencia, opioides, antidepresivos y ansiolíticos. La penicilina es otra causa común, según la Dra. Goldstein. Si bien esta no provoca mayor sudoración, sus compuestos pueden ser excretados a través de las glándulas sudoríparas, causando mal olor cuando el sudor se mezcla con bacterias de la piel.
Lavarse las manos con jabón puede ayudar a combatir el mal olor causado por medicamentos. Pero si se trata de un fármaco de uso prolongado, puedes consultar con tu médico.
Sudas mucho
Si tus palmas están constantemente sudorosas o con mal olor, podrías tener bromhidrosis. Este trastorno, caracterizado por la sudoración excesiva, puede provocar un olor desagradable en las manos u otras partes del cuerpo cuando el sudor se mezcla con las bacterias presentes de forma natural en la piel.
La bromhidrosis no se debe a una higiene deficiente, pero no lavarse las manos con la suficiente frecuencia puede empeorar el problema. También puedes controlar la sudoración utilizando un antitranspirante en las palmas de las manos.
Hongos en las uñas
¿Notas un olor desagradable en las manos, como a pies? Si el mal olor persiste, especialmente alrededor de las uñas, podrías tener hongos en las uñas (onicomicosis). «A menudo huele a queso podrido», explica la Dra. Chacón. Además del mal olor, las uñas afectadas por hongos pueden verse gruesas, amarillentas o blanquecinas, quebradizas o deformadas.
Condición médica
Ciertos problemas de salud pueden provocar que todo el cuerpo, incluidas las manos, desprenda un olor inusual. Un olor dulce y afrutado podría ser señal de diabetes no diagnosticada o mal controlada, mientras que un olor similar al del cloro podría indicar que la persona padece una enfermedad hepática o renal, según explica la Dra. Chacón. Por otra parte, si notas que tu cuerpo y tus manos desprenden un olor fétido y penetrante, como a pescado podrido o basura, podrías estar sufriendo de trimetilaminuria, un trastorno metabólico que se produce cuando el cuerpo no puede descomponer la trimetilamina (compuesto químico presente en ciertos alimentos), acumulándose en el organismo y eliminándose a través del sudor, la orina o la respiración.