Cada nuevo verano parece sorprendernos con más y más calor. En Chile, las temperaturas se han elevado tanto en el día como en la noche, por lo que a veces resulta casi imposible conciliar el sueño. Y en ese instante, o en otro momento del día, pensamos: ¿qué pasa si tomo una ducha fría? La respuesta de los expertos sería: ¡por ningún motivo!
Entendiendo a nuestro cuerpo
El Dr. Adam Taylor, Profesor de Anatomía de la Universidad de Lancaster, publicó una nota en The Conversation donde explica de manera clara y precisa este tema:
- La temperatura corporal óptima ronda los 37°C. Sin embargo, cuando esta se eleva demasiado, el centro termorregulador del cerebro envía señales nerviosas a los vasos sanguíneos y músculos de la piel (o cerca de ella) para que activen mecanismos de enfriamiento. Uno de ellos es la sudoración.
- Para apoyar este y otros mecanismos, nuestros vasos sanguíneos cambian de diámetro. Los más cercanos a la piel se dilatan (ensanchan) para permitir el paso de más sangre y así poder acercarse a la superficie relativamente más fría de la piel.
- El cuerpo trabaja entonces para hacer circular la sangre y así transportar el calor del interior hacia la periferia para enfriarse.
- De igual manera, en nuestra piel, el vello permanece plano para permitir que el aire cerca del cuerpo se enfríe y se renueve, lo que ayuda a disipar el calor.
¿Ducha fría?
Aunque sumergirse en un baño o ducha fría justo después de estar al sol puede resultar agradable para la piel, esto no reduce la temperatura corporal. El Dr. Adam Taylor, lo explica de esta manera en The Conversation:
- Cuando nos exponemos al frío los vasos sanguíneos cercanos a la piel se contraen, lo que reduce el flujo sanguíneo hacia esas zonas.
- Esto retiene el calor dentro y alrededor de los órganos en lugar de eliminarlo.
- Básicamente, le estás haciendo creer a tu cuerpo que no necesita enfriarse, sino conservar el calor.
Y dependiendo de qué tan fría esté el agua, la exposición repentina podría incluso desencadenar consecuencias peligrosas para algunas personas. La exposición al agua a 15 °C puede desencadenar la respuesta de choque frío. Esto provoca que los vasos sanguíneos de la piel (aquellos en contacto con el agua fría) se contraigan rápidamente. Esto aumenta la presión arterial, ya que el corazón bombea contra una mayor resistencia. Esta respuesta puede ser particularmente peligrosa en personas con afecciones cardíacas subyacentes, como la enfermedad de las arterias coronarias. La respuesta al choque frío también puede provocar arritmias e incluso la muerte al pasar de mucho calor a mucho frío. Afortunadamente, estos eventos son poco frecuentes y probablemente no ocurran si simplemente te duchas o te bañas con agua fría en casa.
¿Ducha caliente?
El experto en anatomía señala que las duchas calientes también son una mala idea en un día caluroso. Aunque a veces se dice que una ducha caliente ayuda al cuerpo a enfriarse más rápido, lamentablemente esto no es cierto. El agua más caliente que el cuerpo transfiere energía en forma de calor al cuerpo . Esto, a su vez, impide que el cuerpo elimine el calor, lo que podría aumentar su temperatura central.
¿Y qué hacemos entonces?
En un día caluroso, lo ideal es un baño o una ducha tibia. La evidencia sugiere que una temperatura de 26-27°C es la más efectiva. Esto ayuda a que la sangre suba a la superficie para enfriarse, sin que el cuerpo piense que necesita conservar el calor.